14.11.08

RECITAL ES UNA PALABRA MUY FEA Y DA MUCHO MIEDO

Tengo miles de preguntas, después de pasarme tantos años viendo actos poéticos y leyendo poesía: ¿por qué la poesía se ha respetado tanto a sí misma? ¿es que la poesía no ha pagado con creces su exceso en la deuda con el lenguaje? ¿es que el poeta no ha tenido suficiente con mantener su embebimiento impostado todos los días de su vida, durante cerca de tres mil años? ¿acaso el albañil, el fontanero, el erudito o el médico se levantan cada día recordando veinticuatro horas lo que son? ¿Es que la exigencia del verso es tan alta o es que se mantiene el precio para valer más?
¿Quién es más poeta, el que confunde el envaramiento de vivir con su alta obra o el que anonadado, inocente de su parnaso vive como sus semejantes y, a cambio tiene culo y miedo y carne? ¿puede uno descarnarse sin carne, puede uno estremecerse sin vísceras, puede uno extrañarse si no sale del yo afuera?
El poeta hoy es un muñeco a prueba de golpes para un coche modesto; poeta de pe uve ce con un corazón forjado a la imagen que quiere dar de su imagen; corazón de poliéster sentado en un trono para midas de todo a un euro hablando de sentimientos sin sentir, sin transmitir; poetas que encajan su verdad de imperio casero en sus perfectos endecasílabos sin fuerza aniquilados por la forma. Luego aparecen los salones sin actos, las palabras vacías, kilos de palabras que se regodean en su belleza sin alma, en su belleza sin mancha, su belleza sin fallos, bellezas en tarros para medios pelos que forjan una cultura escaparate, belleza sin azar, sin inquietud, moldes de belleza para epígonos de barro a los que la vida lloverá y reducirá a suelo, belleza sin eslabón, belleza caducada sin instantes, belleza adormecida por su anáfora. Cantos falsos por impostación de años que nos desvían de la poesía que a mí me gusta, la que resiste siempre dentro de la vida esperando a algún ser capaz de rescatarla de ese muestrario de objetos que es la vida, pero no la vida de ayer, la vida que late en el hoy mismo.

20 comentarios:

El éxodo dijo...

No sé, quizá los poetas que se piensan poetas hagan un flaco favor a la poesía. Igual que el arquitecto que se piensa arquitecto. Muy pobre, muy pobre. Mejor sentirse madre, hermano, amante, enemigo, cornudo, conquistador, basura, ateo, perro, ángel, víctima, asesino, náufrago, Penélope, cantor, decapitado... en definitiva, seres malditos, que es lo, en el fondo, todos somos desde que nacemos.

Un saludo.

soperos dijo...

vencido queda el ejército sopero ante tu reflexión que nos encona a una rebelión de la buena, sin máscaras...

un abrazo desde barcelona

mariano, comunicante telefónico a deshoras.

pd. recibiste libro y/o mail?

Julio Santiago dijo...

SALONES DE ACTOS SIN CONTACTOS
LIBROS DE POESÍAS SIN POESÍA
LENGUAJES POÉTICOS SIN LENGUAS
BESOS SIN REVERSOS NI MARCHA ATRÁS...

¡UN COÑAZO!

a p n e i c a dijo...

eres una grande y siempre dices cosas que alguien debería decir. me gusta lo de tener culo y carne. yo de eso tengo todos los días. y también una baja temporal de esa autofelación constante de los poetas. me callo porque no veo una forma mejor de decir a veces que todo esto no me encaja.

la próxima ronda de pompas de jabón en recitales con poetas que amargan por el culo... te la dedico.

si pudiera medianamente decirte la alegría de hablar de tu sopera presocrática, entonces escribiría bien y tendría que replantearme muchas cosas. jejeje
besos

colorprimario dijo...

Y digo yo, que sí el poeta tiene que recordar cada segundo que lo es, será, tal vez, porque en materia de profesiones, la poesía puede ser un espejismo, una pose (ud. misma lo dijo), una actitud soberbia que enmascare lo superfluo de la palabra en este mundo que estamos creando. Tal vez, el verdadero poeta sea un maestro en el arte de no hacer nada útil. Un vago selecto. Un artista de la siesta eterna. Sí. Tal vez sea absurdo pensarse poeta, pues ya dijo uno que el poeta sólo es en su muerte.


Salud.

neko dijo...

¿Qué es lo que ha ocurrido siempre, que los artistas, en general, sólo son artistas después de muertos? La verdad que, mientras una intenta serlo en vida, se le pasa la misma en el intento.

Blkn dijo...

La poesía no se ha respetado demasiado a sí misma, es más: ha sido salvajemente violada. El que se ha sobreestimado es el autocoronado poeta, que piensa que por vestir "demodé" y sentarse a leer en un banco ya está a la altura de Shelley.

¿Por qué los premios y certámenes se multiplican? Es necesario sostener todo este patético entramado pseudointelectual con olor a absenta barata en el que no importa nada la poesía. Y es que el gran error del poeta moderno es pretender vivir del arte, que no es precisamente una prostituta a la que puedas pagar por horas.

Recitales en cafeterías marginales, pisos bohemios de Ikea, relaciones imposibles, dinero caído del cielo, conferencias y congresos... Eso y no otra cosa es el "nuevo poeta". El timador del siglo.

Por suerte las amapolas crecen solitarias en los eternos campos de trigo.

Anónimo dijo...

Puedes llevar tantos años equivocada. ¿A que no lo habías pensado así?

Pero tampoco pasaría nada. El universo seguiría su curso a pesar de tus errores y resquemores vanos.

Y habrá siempre contados poetas que se saben, y callan, y dicen, y se mezclan entre todos-aunque todos estemos tan equivocados-sin ser santos ni malditos, sin poner mala cara a estas cosas que nos cuentas, sin mala uva.

Óscar Santos Payán dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Casi todo huele a pose. Mucho ejeutivo de la literatura y pocos personajes preocupados de trabajar la palabra, leer, indagar, renovar sin esperar nada a cambio, sólo el placer de escribir. Un beso

buscema63 dijo...

amen (dicho sea con la boca pequeña.. vaya a salirme un verso)

Anónimo dijo...

El poeta es un fingidor, ya lo dijo Pessoa. Y yo, quizás ebria de rima, me quedo con su forma de fingir...

uno con ordenador dijo...

Un tema: si yo (es un poner) no respeto a la poesía, ni a los poetas y la/los ultrajo no tomandomelos en serio y haciendo poesía (si se puede llamar poesía) como me dé la gana sin esperar que la aprueben como tal o no tal (sin considerarme poeta ya que ni lo soy ni falta que me hace) ¿contribuyo en algo a tus planteamientos?

El del ordenador dijo...

Ah, otra cosa. Iba a decir: sólo falta que digan amén (con tilde) a todo lo que dices. Pero ya lo dicen incluso con esa palabra (y sin ella). Cómo tienes a los parroquianos. Me gustaría saber cuantos de ellos han comprado tus (dos) libros.

DLG dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
DLG dijo...

No sé si estoy muy de acuerdo con tu rabia, María. El poeta coñazo hoy día no es un bohemio individuo con boina y arrebatado, sino un profesor de universidad hinchado de teorías. Pero quién se atreve a rechazar la teoría: los poemas, además de otras muchas cosas, también constituyen una aventura intelectual. Eso es irrefutable. ¿No hemos aprendido a pensar mejor con Rilke, Pessoa, Paz?

Habláis mucho de poemas escritos por gente "normal". Primero, no sé muy bien quién es normal. Entendiendo "gente corriente", no creo que el poeta lo sea. El poeta es un neurótico. Escribir poesía no es normal, es una sobrecarga de vida que necesita un ser ligeramente enfermo para no caer. Una amiga común nuestra dice que con sus conocidos poetas no habla de poesía, ni de literatura en general. Que no es un tema recurrente suyo. ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo afinar la técnica siendo impermeables? Yo, la verdad, no me dejaría operar por un cirujano que, aunque fuera un ratito al día, hablase de cirugía con sus colegas, incluso en las horas libres. La palabra es "apasionamiento". Y sin eso, tampoco hay poesía.

Arremetéis también contra las formas métricas y la poesía llamada "pura", sin daros cuenta de que hay algo de adoctrinamiento en eso que hacéis. Lo ideal sería no prescindir de nada, en principio. Parece un rechazo a Juan Ramón Jiménez, por ejemplo, porque no dice la palabra "culo". Pero tan necesario es él como Vallejo, que sí fue pionero en la impureza (y en un millón de cosas más). Hay poetas endecasilábicos que no retuercen la forma: lo toman simplemente como una posibilidad más. Ahí tienes a Lorenzo Plana, que no sé qué te parecerá, pero que a mí me encanta.

Pongo freno a estas reflexiones a la deriva, pero amenazo con continuar.

Hasta entonces, besotes y felices fiestas,

davidleo

Anónimo dijo...

El poeta es un neurótico....lo de las amapolas solitarias. Qué puedo decir que no sea ingenioso. No piensen en lo que han escrito. Piensen en lo que han hecho. Y plantéense si ha sido fructífero.

A ustedes no les lee ni Dios. Del mismo modo que para una gran mayoría, Celan, que escribió cosas más serias, es un desconocido.

Déjense llevar por el viento que el olvido no duele.

Madeja de Palabras dijo...

Recital rima con con anal, o con helicoidal. ¿Y qué más da?
Lo importante:que me encató imaginar tu sopera metida en aquella cómoda, entre premisas kantianas. O sea, que en Sevilla estuviste brutal, que rima con abierta en canal.

Bss

Gregor dijo...

Bueno, en realidad el decir culo (y caca, y pedo, y pis) constituye hoy por hoy una especie de contracanon, aplaudido sobre todo por los que sólo saben decir culo. La experimentación, la transgresión, son con demasiada frecuencia una coartada para la mediocridad. No es que la poesía tenga una deuda con el lenguaje: es que es lenguaje. Sin un dominio absoluto de éste difícilmente va nadie a cruzar las fronteras que nos impone con un mínimo de tino. Cuadrar un verso alejandrino es ridículamente fácil: por eso dudo de que un poeta incapaz de hacerlo vaya a crear un gran texto elidiendo comas y rompiendo esquemas, algo, a mi juicio, mucho más complicado. La poesía concebida desde la ignorancia tiene algo de acto aleatorio: funcionará si toca la lotería y las piezas encajan por casualidad. Y la lotería casi nunca toca. Hay que distinguir entre el autor que decide no utilizar la técnica por compromiso poético y el que, sencillamente, no puede hacerlo y vierte sus ocurrencias al tuntún. Le bastará con salpicarlas de subversión de todo a cien (no creo que decir "bragas" hoy escandalice a nadie que no sea una monja) para que alguien se levante del público y festeje su gesto. Una monja, probablemente, aunque disfrazada de perroflauta.

En fin: caca y culo. Aplaudan.

sofia rhei dijo...

pues anda que poetisa...

Fabricio Estrada dijo...

¡Hay que resistirse! En todo momento ¡Resistirse al frío del mármol que le van inyectando desde los pies al poeta para verlo estatua, monumento, tinglado petrificado.

Muy de acuerdo, María,muy de acuerdo. Te va el gran abrazo desde Honduras.