16.10.08

LA PARASITOLOGÍA MODERNA

Me he detenido hoy en mi contrato, ése que me hace la vida y me destroza el amor y en el apartado devengos nada era interesante, pero descubro que no tengo valor de productos recibidos en especie como clavos, o tomillo, o cabeza de jabalíes.
Nada me da nada, yo doy siempre: no me pongo enferma, no toso, no protesto, pero pago. Después escribo, pago, leo y pago, pienso en lo que trasciende y luego pago contingencias comunes, qué bonito. Y luego escribo sobre una flor virtual secretamente recogida y mientras, alguien hace que pague todavía más secretamente y desde alguna ventanilla camuflada mi propio no hacer nada en el futuro. Compro el pan y pago la formación profesional de aquel que destrozará mis tímpanos con el taladrador. Pago, sin pensar otras deducciones tristes, mi base pequeña sujeta a retenciones como mis líquidos internos, como mi humor que tarda en explotar, en salir de su pago, en decir al mundo: bienvenido seas certeramente pagado, qué bien organizado estás para el dolor, los que creemos ser albergados albergamos y no sabemos aunque creamos saber. Somos el huésped y creíamos ser el parásito.

8 Vecinos opinan:

Domadora de Elefantes dijo...

Nos decían que veníamos con un pan bajo el brazo y Zp prometió convertir el pan en unos miles de euros, pero en realidad nacemos pagando y pagamos hasta después de muertos.
Un saludo, María.

el lector dijo...

me gusta y me asombra la desconocida belleza burocrática: "contingencias comunes"... y al final era gastroenteritis.

Gaviero dijo...

Qué piensas del best seller?
Cómo lo escribirías tú?

Por favor, responde en nuestro blog.

javitrax dijo...

yo tuve contrato de animador sociocultural, en serio, me encantaron tus reflexiones sobre los calientapollas, de verdad, saludos.

Lucita dijo...

magnifica reflexion, nada mas acertado, me encanta tu blog, buena recomendacion me hicieron...
saludos y seguiré pasando por aqui..
lu.

blade runner dijo...

Contingencias comunes ése es el material con el que se construye el presente: un tiempo pasado. Nunca existe el presente sino como reflejo de pasado, como ansia de futuro. Ahí está tu sopera que no es sino lo que fue y de la que no se espera más que por lo que será. Al fin y al cabo todos nos reafirmamos negándonos. Un placer conocerte.

Sr Curri dijo...

Parece que somos el significante y el significado, el continente y el contenido, a la vez, y no una cosa después la otra. Nosotros somos el contrato.
Bueno, más Rousseau que nosotros.

Estupendo comentario. Nos haces pensar.

neko dijo...

me alegro de haber encontrado tu blog, me gusta mucho ^^ me pasaré a menudo