2.11.06

NO FROST

las neveras llevan en su íntimo secreto
un sabor lejano y referencial
trazado a medias con el frío
abarrotadas como cuadros barrocos
son la alegría de la opulencia
son carnes rubens son cajones jordaens
pero a fin de mes una nevera puede ser
una reforma luterana
un sánchez cotán con su puerro sólo
y su aceituna arrugada la imagen vanitas de todo el siglo
en su cuerpo tan blanco
cientos de imanes exvotos
que piden al dios del gasbutano
como un atlas que llevara naranja
un mundo de gas tan letal
y su ruido de golpes por la escalera
sin embargo los congeladores
con sus sopas poliédricas
son malevich por el frío
yo he visto en un puré tan brancusi
a efectos de la congelación
la esencia idealizada de lo real
como una puerta obradoiro
se abre a su peregrino
así para mí las cinco estrellas de mi superser

5 comentarios:

Zapatos Rojos dijo...

Me encanto verte el otro día, recitando, en Salamanca.

¡Aún recuerdo cuando robé tu suplemento de Litoral en la biblioteca!

Luna M. dijo...

genial!

un beso de lunagaviera

Estupor dijo...

María Eloy, nunca pensé que tenía toda la pinacoteca en la cocina, gracias por contarme este secreto.

Anónimo dijo...

Hoy se ha posado una alondra en la nevera, me ha dicho aquello de "nevermore" y cortésmente me ha pedido, con su piquito de oro, que le abra la puerta del congelador para seguir incubando sus huevos de hielo; al parecer, hay un restaurante en Malasaña que se los paga muy bien.

Anónimo dijo...

Pareja C dice:

Nos has dejado con la 'miele' en los labios.

Un beso, linda.